Los pasados 14 y 15 de mayo se celebró el Coloquio «Procesiones, Inquisición, sonidos y emociones en espacios urbanos de la Edad Moderna», en la Residència d’Investigadors del CSIC de Barcelona.
Fue organizado por los proyectos SOUNDSPACE ("How Processions Moved: Sound and Space in the Performance of Urban Ritual, c. 1400–c. 1700"), dirigido por la investigadora Tess Knighton y CORDIS, y con la colaboración del Instituto Histórico Provincia de España. Orden de Predicadores.
El coloquio se propuso como un espacio de reflexión y análisis crítico orientado a fomentar el debate fundamentado, el intercambio de experiencias y la discusión constructiva entre los participantes. En este sentido, se planteó desde el principio como un foro interdisciplinar en el que abordar el estudio de las emociones desde diversas perspectivas teóricas y metodológicas, promoviendo el diálogo entre enfoques y la articulación de nuevas líneas de investigación. Se trataba, asimismo, de generar un entorno colaborativo que favoreciese la circulación de ideas, la problematización de conceptos y el enriquecimiento mutuo a partir de la pluralidad de miradas y contextos de estudio.
Procesiones, Inquisición, sonidos, emociones, espacios urbanos y, como referencia temporal, Edad Moderna, fueron los ejes del coloquio se que articularon alrededor de tres sesiones temáticas: «Espacios», «Contrapuntos: rituales procesionales urbanos» y «Voces».
Las procesiones que se desarrollaban de manera cotidiana a través del entramado urbano movilizaban emocionalmente tanto a quienes participaban en ellas como a quienes las presenciaban. Las distintas entidades de la ciudad, entre ellas el Santo Oficio, se servían de los elementos sensoriales que caracterizaban tanto las procesiones festivas como las no festivas para comunicar no solo su estatus, sino también sus mensajes sociales, políticos, ideológicos y religiosos.
Al igual que otras autoridades urbanas, la presencia del Santo Oficio en el entramado cotidiano de la ciudad se articulaba mediante su participación en procesiones y rituales. Estos no solo daban lugar a conflictos de diversa índole, perceptibles en las voces de sus contemporáneos, sino que también intensificaban los discursos emocionales que generaban y a los que quedaban asociados en la memoria colectiva. Era precisamente en estas ocasiones cuando se promovía una amplia gama de emociones —miedo, penitencia, esperanza, culpabilidad, lástima, súplica o consolación, así como, en el caso de celebraciones festivas, alegría, regocijo, alivio y agradecimiento— a través de la performance de actos vinculados a eventos significativos y cuidadosamente dramatizados.
Ritmos, cadencias, voces, espacios, silencios y música constituían elementos estructurales, sensoriales y emocionales de estas prácticas cotidianas, orientadas a suscitar la adhesión a los valores promovidos por las distintas entidades, como en el caso de los objetivos inquisitoriales.
Participaron en el coloquio: Flocel Sabaté, Tess Knighton, Ramón Pujades, Chiara Mazzoleti, Sergi González, Joan-Lluís Palos, Francesc Orts Ruiz, Gabriel Torres Puga, Lola Peña, Andrea Gutiérrez, Antonio Arnieri, Doris Moreno, Ascensión Mazuela Anguita, Manuel Peña, Jesús Gascón, Eduardo Carrero, Pablo Acosta García y Helen Herbert.